martes, 17 de enero de 2012

Capítulo 4

Aquí está de nuevo la pesada de las dos Noworries =) Cuando queráis podéis decir "Bea, pesada, cállate ya y déjate de introducciones" . Pues ea, aquí el capítulo del martes aun estando de exámenes, que no sé si la cosa seguirá así, pero el próximo lo habláis con la otra Noworries.
A leer se ha dicho!!!

(POV Dougie)

Ya estaba vestido con lo primero que había cogido, unos vaqueros anchos y una camiseta con un dibujo de muchos colores. Simple y sin comerme la cabeza. Ahora solo tenía que prepararme para ir a la universidad como me había dicho mi compañera antes.

Me fui directo al escritorio que tenía en su cuarto que es donde supuse que tendría todo lo de clase, pero no había nada encima. Solo tenía a los pies de la mesa una mochila. “¿Para la universidad se siguen llevando mochilas?” Parecía ser que sí, asique la cogí, era rosa con flores en tonos más oscuros de rosa. Me costó colgármela al hombro, ¿Cómo se iba a poner esa mochila un tío? Después caí en que seguía siendo una tía.

Iba a salir por la puerta pero ¿a qué universidad se supone que tenía que ir? Había demasiadas en esta ciudad y no era adivino.

Saqué todo lo que había en la mochila en busca de alguna pista que me pudiese ayudar a saber cual era y la encontré, tenía una agenda que en la portada ponía “University of East London”.

Ya sabía a dónde tenía que ir pero ni si quiera sabía en qué parte de la ciudad me encontraba. Tampoco sabía cómo tendría que ir. ¿Tenía coche? ¿Moto? ¿Bici? ¿Caballo? ¿Pony rosa? ¿Tendría que ir en Metro?

Me di la vuelta hacia su cuarto para coger su móvil y mirar si tendría al menos GPS para poder guiarme, pero como tuviese que mirarlo con esa patata móvil podría morirme antes que llegar a la universidad.

Llegué a la universidad con un poco de dificultades después de haberlo mirado en el ordenador, que por lo menos tenían ordenador. Me encontraba frente a las puertas y no veía nada más que una marea de gente entrando y saliendo, andando con prisa.

Fui pasando entre todo aquel gentío y me entró otra duda. ¿Dónde coño tenía que ir? Pero si hay un montón de edificios, no sabía ni si quiera a qué clase tenía que ir ni que carrera era de la que tenía clase. Se me ocurrió una idea pero dudaba que funcionase. Saqué el móvil y a todos los contactos de Danielle le mandé un SMS preguntando por el aula y edificio y para que no quedase tan de gilipollas por llevar ya medio curso en la universidad, pregunté por el aula de las prácticas.

Después de unos cuantos “¿Qué dices?” “¿ A qué viene esto?” y cosas similares me llegó un mensaje de una tal “Leslie mi amor platónico”.

No sé donde tienes la cabeza hoy cari, pero es en el edificio B4 en el aula P-23! Hasta ahora xoxo.

Me quedé mirando una y otra vez el mensaje. ¿Qué pasa que además de ser vegetariana son bollera o es que ahora las tías van de este rollo?

Me recorrí casi todo el campus buscando el maldito edificio al que tenía que ir.  Tampoco es que lo hubiese encontrado yo solo, me lo tuvieron que explicar por lo menos 4 personas diferentes.

Estaba ya entrando por la puerta del edificio cuando empezó a sonar el móvil con la típica música de Nokia y entre medias dijo el nombre de quién me llamaba una voz robótica: Leslie mi amor platónico. Hasta que lo cogí, el móvil me dijo unas cuantas veces quien me llamaba y todos a mi alrededor me miraban extrañados.

-¿sí?- pregunté casi con miedo.
-¿DÓNDE ESTAS? Que el profesor ha llegado ya y sabes que dijo que quien no hiciese las prácticas suspendía. –parecía ella más angustiada por mis notas, bueno las de Danielle, que por las suyas.
-Acabo de entrar al edificio.
-Sube corriendo que al final suspendes.- me decía casi gritando.

La voz me sonaba y me dí cuenta que era mi compañera de piso. Ajaaaam, ¿así que se llamaba Leslie?

Miré para todos los lados buscando donde podría estar el aula P-23. No había nadie por los pasillos al que preguntar y los que había estaban todos concentrados en sus libros y portátiles.

Gracias a Dios que eso parecía el metro con tanto cartelito e indicaba todo como para tontos. El aula estaba en la última planta. Ya podría haber estado más abajo que no estaba yo para subir tres plantas.

P-19. P-20. P-21. Baños de chicas. Baños de chicos. P-22. Por fin, P-23. La puerta de la clase estaba aún abierta. Me asomé un poco por la puerta y cuando vi la clase al completo me empezaron a temblar las piernas. Esto no iba a salir bien, la iba a cagar y a lo grande. La clase estaba llena de mesas de laboratorio.

Respiré profundamente intentando convencerme a mí mismo de que eso saldría bien aunque yo presentía que una catástrofe se avecinaba. Según iba pasando por las mesas todos los compañeros me saludaban. ¿Qué pasa que también es la popular de la clase? Esta chica estaba completita.

Vi que mi compañera de piso me hacía gestos para que me reuniese con ella y me sentara en la misma mesa que ella. Cuando ya me senté en la mesa, el profesor se puso en pie, cerró la puerta y comenzó a hablar.

-Danielle, hoy me has decepcionado- ¿me estaba hablando a mi o había otra Danielle en clase? Cosa que no me extrañaba con la de gente que había dentro del aula. –la delegada debe ser el ejemplo y hoy, tú has llegado tarde –si que se refería a mí porque se acercaba hacia nuestra mesa –esto es una advertencia, que no se vuelva a repetir Srta. Jones.

De las cosas que se entera uno cambiándose de cuerpo… también seguía habiendo delegados en las universidades, yo que pensaba que ahí cada uno iba a su bola y se preocupaba de sus propias cosas.

Bueno ya tengo otra cosa que añadir al peso que tenía sobre mi espalda: tenía que comer comida vegetariana, acordarme de que una chica SIEMPRE mea sentada, es preferible cuchilla a cera y más si no la sabes usar, soy popular o hasta el momento eso creo y soy el delegado de una clase de unas… 100 personas! Y algo me decía que la lista no iba a terminar ahí.

Saqué de la mochila un cuaderno como había visto hacer a Leslie.

-Hoy vamos a comenzar con la práctica de disoluciones. Comenzaremos con una mezcla de cloruro sódico y cloruro potásico, tendréis que anotar los cambios experimentados. La segunda mezcla tendréis que diluir sulfato de cobre con acido clorhídrico. Podéis empezar.

¿Habéis entendido alguno de vosotros algo? Porque yo no sabía que había dicho, solo oía nombres raros y lo único que había entendido había sido que teníamos que anotar los resultados. Yo ya lo podía apuntar en letras grandes y mayúsculas: DESASTRE.

Vi que todos a mi alrededor mientras que yo intentaba descifrar el lenguaje del profesor, habían estado apuntado todo lo que él decía. Yo no sabía que es lo que iba a hacer si no tenía ni idea de lo que era cada cosa. Mi compañera no paraba de coger tubos y líquidos en frascos con etiquetas en la que supuse que ponía lo que era con letras y números.

-¿No empiezas Srta. Jones? –el profesor se paseaba por las mesas y lo tenía justo detrás.
-Si, si –empecé a rebuscar entre el cuaderno para hacer como que hacía algo esperando que el profesor se marchara.
-Estoy esperando Danielle –dijo mientras se colocaba en frente de mí. –¿No has traído los guantes para no quemarte las manos?
-¿Cómo? ¿Quemarme las manos? ¿Pero qué clase de mezclas vamos a hacer?
-Las que tendrías que haber copiado –dijo dando un golpe en la mesa.
-Entonces, ¿no me vas a dar usted los guantes? ¡Mi vida depende de estas maravillas! –dije enseñándole mis manos.

Me miró esperando que hiciese algo y como si de un loco me tratase. Miré hacia mi compañera de mesa que cogía uno de los mil frascos que teníamos delante de nosotras y los echaba en el recipiente. Tenía puesto el fuego debajo del recipiente donde había echado los dos botes. Entonces, yo hice lo mismo. Cogí los dos primeros frascos que encontré a mi alcance poniéndolos a mi lado y encendí la llama con el recipiente encima. El profesor, que al ver que ya hacía algo, se marchó.

Primero eché uno de los líquidos en el recipiente, hasta ahí todo bien. El problema llegó cuando empecé a echar el segundo. Nada parecía ir bien. Empezó a burbujear, al principio pensé que era por el fuego que lo hacía hervir. Miré de nuevo al lado, donde mi compañera ya había terminado con la primera mezcla y la suya no burbujeaba.

Tampoco me preocupé bastante porque seguí echando aquel líquido y cada vez subía mucho más el nivel de la mezcla.

-¡Danny! ¿Qué haces echando ácido a la mezcla? –me preguntó Leslie mientras yo terminaba de vaciar el bote. La miré y ella tenía en sus manos una especie de jeringuilla. ¿A quién le va a meter eso por el culo? La mezcla empezó a humear a la misma vez que se salía por el tubo del recipiente. -¡Apártalo del fuego!
-¿Pasa algo en el fondo?- preguntó el profesor.
-Nada nada- saqué del fuego el matraz aforado aunque se seguía saliendo todo.

Se extendía por la mesa empapando todo. En los papeles se hicieron agujeros por donde pasaba la mezcla, como si lo quemara todo a su paso. Entre mi compañera y yo comenzamos a recoger todo, cogimos los royos de papel y los empapamos. Había tanto líquido que me empapé hasta las mangas de la sudadera.

-¡Dios! Me he empapado –dije bastante alto y los que estaban en la mesa de delante se giraron y se rieron.
-¡Quítate la sudadera y lávate las manos en profundidad! –me gritaba mi compañera.
-¿Profundidad? ¿Pero tú qué me quieres meter? ¡A mí la jeringuilla esa que tienes no, eh!

Me empezó a entrar un pequeño escozor en la mano y me la miré. La tenía roja y cada vez ardía más.

-¡Aaaah! ¡Aaaah! –comencé a chillar sacudiendo las manos. Quemaba y me estaba abrasando la piel. -¡Aaah! –en una de las sacudidas le di sin querer al frasco donde estaba lo que quedaba de la mezcla, haciendo que volcase sobre la mesa.

Todo el líquido salió en dirección del fuego. Estaba pasando a cámara lenta y ya no había tiempo para detenerlo. Leslie y yo nos quedamos observándolo esperando que pasase lo que tenía que pasar. Y llegó, la mezcla alcanzo el fuego, provocando una pequeña GRAN llamarada que empezó a quemar nuestros apuntes. Con la sudadera que me había quitado intentaba acabar con el fuego, pero en vez de eso, lo que conseguí fue prender también la chaqueta.

Todo el mundo nos miraba ya, como para no hacerlo. La alarma de incendios comenzó a sonar por el humo y todos gritaban y salieron corriendo como locos.

-¡Recordad el protocolo de emergencias! – dijo el profesor que fue corriendo hacia el extintor mientras que todos a su alrededor corrían y gritaban desesperados por salir del aula.

Nosotros dos no tardamos mucho más en salir y una vez fuera todas las aulas de alrededor se asomaban a la puerta con la preguntándose qué había pasado. Y ahí estaba yo, el causante.

Hoy ya me podría ir a gusto a la cama, creo que ya la había liado bastante por ese día.

-¡Tú, Srta. Jones, ya está tardando en ir a mi despacho! –esperaros que aquí la mañana no había acabado. Asentí con la cabeza y le perseguí por aquellos pasillos en silencio.

Como no soy química, no se si es verdad lo que pasa con esa reacción química, pero si sé que eso quema seguro xD
Comentarios? Yo creo que si no?

1 comentario:

  1. EEEEEEEEEEEEEEEEPAAAAA!!!
    Te has parado a pensar cual de los dos productos es el reactivo limitante? ¬¬' JAJAJAJAJA yo SI soy quimica aunque lo que haya dicho no tenga ningun sentido... xD en realidad soy realmente buena, pero me lo guardo para mi, no quiero que la NASA me descubra y quiera apartarme de mi familia (?) en el caso de que me haga famosa y eso ocurra, siempre me quedará mi tatuaje del talón (?) mi comentario no tiene sentido xD y me vais a perdonar jajajaja pero es para lo maximo que doy despues de estudiarme los putos acuiferos de los cojones u.u'
    Y ahora me pongo seria (jejejejeje yo, seria, jejejejejejeje)
    YO QUIERO HACER ESO EN EL LABORATORIO! BUUUUUM! oooogg es mi sueño xD a si que... necesito ser un tio, e intercambiarme el cuerpo con una chica que esté dando química en la universidad no? ajam... no parece dificil :)
    Bueno, me voy a despedir ya, porque para seguir diciendo estupideces... mejor me callo xD
    Ya sabeis que este fic me E.N.C.A.N.T.A. y tambien me encanta tener algo que hacer todos los martes por la noche jajajaja
    un bezooooooooooooooooooooooooooon y nah! hasta el martes que viene juas juas juas (LL)

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