POV DANIELLE
Volví al cuarto de Doug y abrí su armario de par en par. Sabía que ahora mismo era un tío, al menos en apariencia, pero eso no significaba que tuviera que vestir mal, ¿no?
Envuelta aún en la toalla busqué unos calzoncillos limpios y me los puse, con la toalla aún alrededor del cuerpo. Sabía que eso de dejar mi pecho al descubierto me iba a costar, aunque ya no tuviera tetas. Estaba cogiendo unos pantalones negros cuando la puerta del cuarto se abrió de golpe. Me tapé inmediatamente, por pudor, y vi como un chico moreno y con unos preciosos ojos azules entraba por ella, sin pedir permiso. ¿Es que todos los amigos del Doug ese eran tan guapos y tan maleducados?
- Enano, como tardes un minuto más en bajar a desayunar te juro que te abro en canal y me como tus vísceras.
¿Pero esa bestia quién era? Le miré horrorizada y tragando saliva sonoramente, sin embargo, él se rió.
- ¿Qué haces que no te vistes?
- Que me has interrumpido- repuse casi con miedo.- Estaba escogiendo la ropa.
- Va, pero si vamos a la radio, no a la tele. No te van a ver. Ponte cualquier cosa.
Dicho lo cuál se fue, sin cerrar la puerta, pero me encargué de ello y eché el pequeño cerrojo que había. Rebusqué entre la ropa del rubio que me había robado mi cuerpo y no vi ni una sola camiseta decente. Opté por una camisa azul clara y un chaleco negro, a juego con los pantalones. Era como si siguiera siendo una mujer y me hubiera vestido con la ropa de mi novio. Antes de salir vi la cinta rosa en una especie de tocador, junto con otra de color oscuro. Se ve que era un complemento típico en él, así que opté por ponerme la negra. Rebusqué entre sus cosas y encontré un Iphone. Lo desbloqueé y advertí siete llamadas perdidas de una tal “Pichona”. Supuse que sería su novia…
Bajé las escaleras como si fuera a ciegas, intentando averiguar donde estaba la cocina porque me moría de hambre. Al oír risas procedentes de una puerta, probé suerte y ¡violá! Había acertado.
- Buenos días, bello durmiente- me dijo Danny, sentado a la encimera.
- Hola- murmuré yo, encontrándome con él, con Tom, con su novia, Gio, y con el morenazo de ojos claros. - ¿Y el desayuno?
- Hay café en el microondas- dijo Gio con una bonita sonrisa. Se la devolví y me acerqué a por el cazo, sirviéndome un vaso y echándome azúcar.
- ¿Qué haces, tolai?- exclamó el moreno mirándome como si estuviera loco. - ¿Desde cuando lo tomas con azúcar?
¡Mierda! Así que Doug lo tomaba solo… Genial, y yo lo odiaba.
- Ya ves…- dije sin saber qué decir, y me senté al lado de Danny, que ya estaba atacando la fuente de magdalenas que había sobre la encimera.
No sabía porqué pero preveía que iba a ser un día muy largo.
A eso de las seis de la tarde nos montamos juntos en un gran coche para ir a la radio. Había estado todo el día tirado en un sofá de casa de ese chico del hoyuelo, toqueteando el móvil y cotilleando la agenda, y no había ni un solo nombre normal. Eran todo nombres de series frikis, supuse que tendría asignado un nick para cada contacto de la agenda, pero así no iba a saber quién era el que llamaba. ¿Es que no me podía haber tocado un tío más raro?
Una vez montados en el coche, con el pecoso de nuevo a mi lado (lo que me hizo pensar que esos dos se traían algo entre manos), el conductor arrancó dirección a la radio, y ellos se pusieron a hablar.
- ¿Qué vamos a decir del nuevo disco?- preguntó Tom.
- ¿Cómo que qué vamos a decir? Que es una jodida maravilla, como todos- inquirió el moreno.
- Eso ya lo saben, Harry- vale, el moreno se llamaba Harry.
- Pues decimos que… - Danny se quedó un rato pensativo, yo ni siquiera abría la boca. Al parecer éramos cantantes…- Les decimos lo del viaje de la semana que viene.
- Bueno, no está mal…- concedió Tom. ¿Viaje la semana que viene? ¿Y qué pasaba con mis prácticas en la universidad?
- Espera- interrumpí yo, entrando a la conversación.- ¿Qué viaje?
- Joder, Doug. El Writing Trip- me respondió Harry. – ¿Ya se te ha olvidado?
Negué con la cabeza, pensando que eso iba a ser un desastre. Yo no sabía cantar, y dudaba mucho que ese tal Doug tuviera suficientes conocimientos de química y biología como para no incendiar el laboratorio…
Pasados veinte minutos el coche se paró y nos bajamos frente a la puerta de la emisora. BBC. Joder, que nivel…
Rodeando la entrada y separadas por unas vallas, decenas de chicas agitaban papeles y CD’s, supuse que para que se los firmáramos. ¿Yo famosa? No gracias. Vi como “mis amigos” se acercaban a ellas y sacaban las sonrisas a relucir, firmando y haciéndose fotos, pero yo me quedé parado al bajar del coche. Yo no había nacido para eso. Yo tendría que estar en esos momentos en una cena de la universidad que yo misma había organizado, joder.
Un hombre mayor, que nos había acompañado durante el trayecto, canoso y con gafas, me pegó un suave empujó para que me acercara a ellas. ¿Y ese tío quién era? ¿El mánager?
De cualquier manera, me acerqué a la valla casi con miedo de que me comieran y sonreí de un modo extraño. Una chica me tendió un cuaderno y no me detuve mucho en hacer un garrapato de cualquier forma, y otro y otro. Ojalá no los compararan entre ellas o verían que no eran iguales. Me hice algún par de fotos, sonriendo con parquedad y por fin entramos a la radio.
Una mujer alta y rubia nos recibió con un beso y con mucha amabilidad, haciéndonos entrar a la sala de maquillaje.
- No sé porqué nos tienen que maquillar- se quejó Danny mientras una tal Melisa, que también había venido con nosotros en el coche le daba polvos a la cara, tapándole las pecas- Esto es la radio, coño, no la tele.
- Sabes que siempre hay cámaras, Danny. Siempre salen fotos- le contestó Tom.
Yo me dejé maquillar, cosa que no me gustaba mucho, porque podría haberme maquillado sola, pero se suponía que era un tío.
Nos tuvieron esperando un par de minutos mientras yo lo miraba todo con los ojos como platos, los cables, los carteles… Todo. Era nuevo para mí.
Entramos a una pequeña cabina y nos colocaron un par de cascos a cada uno delante. Tom se sentó a mi lado, y Danny al otro.
- ¿Te encuentras bien?- preguntó el rubio.
- Sí, sí. Estoy perfectamente. ¿Por?
- Llevas ausente todo el día. ¿Algo va mal con Frankie?- ¿quién coño era Frankie?
- No, ya sabes… Igual que siempre- respondí sin mojarme.
- Se arreglará, Doug, ya lo verás- ¿se arreglará? ¿Le decía que como siempre y me respondía con eso? ¿Significaba que siempre estaban peleados o qué?
La entrevista comenzó y yo decidí que lo más inteligente sería mantenerme al margen si no quería cagarla. Pero la entrevistadora no se olvidó de mí.
- ¿Y tú, Dougie? Parece que te ha comido la lengua el gato.- mostró una bonita sonrisa, pero a mi me entraron ganas de pincharla una de las tetas de silicona que llevaba.
- Perdona, ¿cuál era la pregunta?
- Comentábamos vuestros próximos conciertos, ¿qué esperas de ellos?
- Qué espero de ellos…- buena pregunta. ¿Qué se espera cuando no esperas nada?.- No sé, que venga gente, ¿no?
La sala entera, entrevistadora, amigos, y técnicos de sonido se echaron a reír. Danny me miró con una cara de “no tienes remedio”.
- Quiero decir… Cuanta más gente mejor.- intenté arreglarlo de cualquier manera.
- Una vez dijiste que lo mejor de tocar en directo fue que las fans de la primera fila te enseñaban los pechos- comentó Harry riendo.
- ¿Qué dije qué?- mierda, piensa como un tío, piensa como un tío.- Ah, sí, bueno, ya sabes- modulé la voz y adopté una postura masculina.- Ser famoso conlleva esas cosas. Contactos, entrar a sitios gratis, vistas… privilegiadas…
- Hablando de fans, y dado que ya no estamos en horario infantil, ¿alguna vez os habéis llevado a alguna fan al bus de la gira?
- ¡Dougie sí!- respondieron todos acusándome con el dedo y sin dejar de reírse.
- Sí, pero para hablar y eso, eh…- eso tenía pinta de ser una encerrona.
- Sí, sí, hablar…- Danny se carcajeó, una octava más alto que la gente normal y yo me puse roja, mientras el flash de un fotógrafo me estallaba en la cara.- Ese ruido no era de estar hablando.
- Envidia que tenías, que querías ser tú el que estuviera conmigo en la cama.- contraataqué yo, sacando mi orgullo de mujer cuando me di cuenta de que no era una mujer en esos momentos.
Danny borró la sonrisa de su rostro y me miró fríamente, enfadado y avergonzado. Se hizo un silencio espeso que Tom rompió poniendo cordura.
- No, la verdad es que nadie se ha llevado a nadie al bus de la gira. Las fans son fans, se merecen nuestro respeto.- declaró.
La entrevista continuó y yo no volví a abrir la boca, y Danny no volvió a dirigirme una mirada. Al finalizar, nos levantamos y salimos a la redacción para tomarnos un par de fotos los cuatro. Danny sonrió falsamente y yo fingí que no me importaba su cambio de actitud.
- ¿El baño?- le pregunté a uno de los que trabajaban allí.
Me indicó donde era y entré al de caballeros, afortunadamente empezaba a tomar conciencia de que no estaba en mi cuerpo. Me bajé la cremallera del pantalón y me saqué… eso como buenamente pude, agarrándolo con asco e intentando apuntar para no ponerlo todo perdido. A mear de pie me iba a costar más acostumbrarme.
La puerta se abrió cuando estaba en medio de la meada y por ella apareció Danny, iracundo y echando el cerrojo. Yo me apresuré en terminar y me la guardé corriendo, subiéndome la cremallera a toda leche.
- AAAAAAAAAAAAAAAAAH- grité. ¡Me la había pillado con la cremallera!
La bajé de nuevo y la volví a subir con cuidado, casi llorando de lo que dolía. Sí que era sensible esa parte, sí.
Danny se acercó a mí, cuando ya lo tuve todo guardado, y me pegó un empujón.
- ¿Se puede saber qué cojones pasa contigo?- me espetó cruzándose de brazos.- ¿A qué ha venido lo de ahí dentro?
- No pensé que te fuera a molestar, lo siento.- me disculpé.
- ¿Cómo no me va a molestar que me dejes como un maricón delante de todo el mundo? – me pegó otro empujón y mi espalda chocó contra la pared. - ¿Estás así por lo que te dije de Frankie el otro día, verdad?
- ¿Qué?- a saber qué me había dicho… - Claro que no.
No me respondió. Me miró echando humo y pegó un puñetazo a la pared.
- Como vuelvas a decir algo como eso te juro que te arranco los huevos- me amenazó.- Estoy harto de tus bromas de niñato de quince años. Y ahora sal, nos están esperando para la fiesta.
Se dio media vuelta y salió del cuarto de baño.
Genial, Danielle, genial. Sólo tenía que conseguir pasar desapercibido, cosa que no solo no había conseguido, sino que además se la había liado a uno de mis mejores amigos. Y lo había oído media Inglaterra. Yo no sabía mucho de ese mundillo, pero seguro que le iban a tomar el pelo de lo lindo. Por mi culpa.
Coments?? Esas cosas?? Gracias por leer!!
Genial, Danielle, genial. Sólo tenía que conseguir pasar desapercibido, cosa que no solo no había conseguido, sino que además se la había liado a uno de mis mejores amigos. Y lo había oído media Inglaterra. Yo no sabía mucho de ese mundillo, pero seguro que le iban a tomar el pelo de lo lindo. Por mi culpa.
Coments?? Esas cosas?? Gracias por leer!!
oh q agresivo Danny... =( pobriña ella... dios mio a saber que pasa aqui... Dougie esta con Frankie?Buff...madre mia...a ver que pasa...xd.Esta genial!!A ver como se las apaña Dougie ahora ne la universidad y en la fiesta esa...jajaja,pobrecito él.Besiños wapas =)
ResponderEliminarJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
ResponderEliminarpienso empezar todos los comentarios de este fic así xD es que me encanta jajajajaja
tiiiiiiiiiio es que son taaantas preguntas: se ha peleado con frankie? que le pasa a Danny? que le dijo de frankie el otro dia? porque se ha peleado con la paaaca? O_O (a esa creo que se contestarla sola xD ) ai ai ai bueno, por lo que veo vais a subir los martes wiiiiiiiiiii! así me guuuushta :D
Pues nada, nos vemos el martes que viene jajajajaja :)
EH! esto mooola!! ya tengo ganas del siguiente... no puedo evitar imaginarme la cara de los demas viendo a Dougie actuando más raramente de lo normal, como cuando se ponia la toalla como una tia, jaja... ya tengo ganas del siguiente!!
ResponderEliminarestá muy interesante con el tema ese de Frankie y el enfado del señor Pecas xD
bueno, pues ojala no tengais muchos examenes y subais otro capitulo pronto :) :) :)